La natación en España es un deporte poco seguido, a pesar de que hay una cobertura más que suficiente de las grandes competiciones, mundiales, europeos y por supuesto Juegos Olímpicos, citas en las que la natación es uno de los deportes importantes, junto con el atletismo, la gimnasia y el baloncesto. Además, aunque hemos tenido grandes nadadores, ninguno de ellos ha sido un nº 1.
Pero la natación, como todos los deportes, ha tenido figuras muy importantes. Sin tener que ir muy lejos, un nadador que está siempre en las listas de los mejores deportistas de la historia, Michael Phelps ha destacado por su dominio en la última década. Ha logrado 8 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, lo que ningún otro deportista ha conseguido. Pero… no voy a hablar de él. Hoy quiero dedicar mi entrada a otro mito de la natación, al gran Mark Spitz, que hoy no es tan conocido como otros números uno que ha habido a lo largo de la historia tanto en natación como en cualquier otra disciplina deportiva, pero que a mi juicio, debe estar, sin ningún género de dudas, entre los más importantes.
Yo no tuve el privilegio de verlo en directo, pero si he visto muchas veces sus magníficas actuaciones, principalmente el recital que dio en los Juegos Olímpicos de Múnich 72. Siempre me ha impresionado su elegancia, su fuerza, su potencia y sobre todo, siempre le he admirado y considerado uno de los grandes.
Mark Spitz se retiró con solo 22 años, después de terminar los Juegos Olímpicos de Múnich 72 en los que, sin duda, fue el rey de la competición. Pero de esos Juegos también guarda un negativo recuerdo: la “masacre de Múnich”, famosos y penosos acontecimientos que tuvieron lugar el 5 de septiembre de 1972 en Múnich en el que 11 miembros de los veinte integrantes del equipo olímpico de Israel fueron tomados como rehenes por el grupo terrorista palestino “Septiembre Negro”. Dos de ellos murieron en el momento del secuestro, ya que hicieron frente a los terroristas y los nueve restantes murieron en la pésima acción de rescate que llevó a cabo la policía alemana en el aeropuerto de Fürstenfeldbruck y que fue retransmitida por televisión, en la que también murieron 5 de los 8 terroristas y un policía alemán. Aquí os dejo el vinculo del fantástico documental “One day in September” de 1999 en el que se narra este hecho. Os recomiendo que lo veáis.
Pero volvamos a Spitz.
Como buen judío que es, fue un gran golpe para él que, precisamente en Alemania, ocurriera este desastre. Y justo después se fue de Múnich, para ya nunca volver a competir.
Pero antes había logrado una hazaña única. Había conseguido 7 medallas de oro en una misma cita olímpica: 100 libres, 100 mariposa, 200 libre, 200 mariposa, 4×100 libres, 4×200 libres y 4×100 estilos.
“El Albatros” como le apodaban por su facilidad en el estilo mariposa, comenzó ganando precisamente los 200 metros mariposa, en los que Spitz bajó su propio record mundial en casi un segundo, estableciendo una marca de 2 min. 00 seg. y 70 cent.
Una hora más tarde lideró el equipo estadounidense de 4×100 relevos que con una nueva plusmarca mundial lograría la victoria. Al día siguiente volvió a competir para llevarse su tercer oro y batir su tercer record mundial, esta vez en los 200 libres, con 1 min. 52 seg. y 78 cent. Dos días más tarde, volvió a pulverizar otras dos plusmarcas mundiales en los 100 metros mariposa con 54 seg. y 27 cent. y los 4×200 libres. En ese momento había logrado batir el record de 4 medallas de oro en natación establecido por Don Schollander en 1964 y había igualado al esgrimista italiano Nedo Nadi en el número de medallas de oro obtenidas en una misma edición de los Juegos Olímpicos, pero iba a conseguir batirlo consiguiendo una nueva medalla de oro en los 100 libres y otro record mundial con 51 seg. y 22 cent. Precisamente superar todas estas marcas le hizo renunciar inicialmente a nadar el tramo de mariposa en los 4×100 estilos, que finalmente, animado por su antiguo entrenador Sherm Chavoor, nadó obteniendo un nuevo record mundial y una nueva medalla de oro.
Unas horas después de obtener su última medalla se desencadena la tragedia de los atentados y la organización entendió que Spitz corría peligro, dado su origen judío, lo que condujo a su evacuación al día siguiente, perdiéndose la Ceremonia de Clausura.
Después todo fueron galardones:
- Fue elegido mejor nadador del año en 1972
- En el 2005, Mark Spitz fue escogido como abanderado de la Delegación estadounidense a los XVII Juegos Macabeos.
- El COI lo eligió entre los cinco mejores deportistas del siglo XX.
- Ha sido elegido como uno de los mejores deportistas de la historia en varias ocasiones.
Espero que esta entrada haga justicia y sirva para dar a conocer un poquito más la inmensa figura de “El Albatros”.


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