Francamente no sé cómo empezar. Quizá sea un tópico, pero es cierto. Me estoy enfrentando a algo nuevo para mí: escribir para entretener, para informar, para opinar. No sé cómo se me va a dar, lo que sí sé es que lo voy a hacer con mucho cariño e interés.
A veces, los encuentros con algunos amigos son mucho más que un encuentro. La noche del 16 de Agosto cenamos Pilar y yo con nuestro queridísimo grupo de “frikis” –al que volveré más abajo-, y como siempre que cenamos juntos, además de ponernos al día de lo que nos ha acontecido a cada uno, nos proponemos algunos “deberes” para la siguiente reunión. Lecturas, cine, filosofía… En esta cena hablamos de Pirrón, Sexto Empírico, y de los tres hombres más importantes de la historia desde la caída del Imperio Romano: Darwin, Freud y Picasso, según Fernando Blasco. Hablamos de Murakami, de los Ashanti (tribu africana), de una cita de Flaubert: “La estupidez consiste en querer sacar conclusiones”, y de Diógenes el cínico, (siglo IV a.C.) que iba desnudo con una lámpara a plena luz del día y cuando le preguntaban por qué iba así, decía que era para ver si con más luz podía encontrar un solo hombre que mereciera la pena. Hablamos del ensayo “El derecho a la pereza”, de Paul Lafargue, que denuncia “las espantosas consecuencias” del trabajo asalariado y del trabajo en general, pero sobre todo, del amor al trabajo que se ha apoderado de la mente de los propios trabajadores. Inevitablemente hablamos de qué haríamos si no estuviéramos absorbidos por el trabajo y yo me comprometí a comenzar un blog en el que mezclaría dos temas que me apasionan: Deporte y Vino.
Y… aquí estoy. Es cierto que me ha costado arrancar, pero estoy convencido de que voy a ser relativamente constante. Tengo la firme intención de escribir, como mínimo, una vez a la semana.
Siempre quise ser o Michael Jordan o periodista deportivo. Lo primero era absolutamente imposible, porque Michael Jordan solo hay y habrá uno. Desde mi punto de vista es el deportista que más ha destacado en su disciplina. En ningún otro deporte ha habido o hay tanta diferencia entre el mejor y el resto. Pero lo segundo, ser periodista deportivo, estaba a mi alcance. Aun no sé por qué ni siquiera lo intenté.
Como es lógico, mis opiniones serán parciales porque, como fan de los deportes y de los vinos, soy de un equipo, me gustan más un tipo de vinos, tengo filias y tengo fobias, pero siempre intentaré trasladar mi punto de vista de la manera más honesta posible.
Para terminar quería nombrar a Mónica Darbonens una mujer extraordinariamente creativa que al día siguiente de la cena me sugirió el nombre del blog. Como no podía ser de otra forma no dudé un instante en hacerlo mío. Y por supuesto quería dar las gracias al resto de los comensales de aquella cena. Fernando Blasco, Magali Tiraboschi, Javier Martinez-Uriarte. Son escritores, muy cultos e inteligentes y ninguno de ellos se desternilló de risa cuando comenté que iba a comenzar a escribir un blog, sino todo lo contrario. Me insistieron y animaron. Y por último, quiero agradecer muy sinceramente a mi maravillosa mujer, Pilar, por el apoyo que me ha prestado.
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